No es paranoia, no señor. Son secretos verídicos que uno fue recogiendo a lo largo del tiempo. Son realidades que suceden en nuestra propia cara, o capaz que un poquitito a nuesras espaldas. Pero están ahí. Sí, señor. Son cosas que incluso podríamos sospechar. Pero ni siquiera nos animamos a hacerlo.
Es hora ya de sacarnos las caretas, y ver la realidad. Sí señor. Bienvenido al mundo real. ¿Quiere la pastillita azul? Entonces, vaya a otro blog. ¿Quiere la pastillita roja? Acá tiene la pastillita roja. Pero no me culpe, eh! Usted me la pidió:
1 - Algunos choferes de taxi tienen un espejito ubicado junto al retrovisor.
Si una mujer pregunta para qué sirve ese espejo, responderán: “es por seguridad, para ampliar la visibilidad hacia atrás, señora”.
Ahora, si el que pregunta es un hombre, le dirán: “je… ¿este espejito? ¡es para mirarle la bombachita a las chicas, papá!”
2- En los negocios de venta de ropa –especialmente aquellos pequeños locales de diseñadores independientes- existe una extraña costumbre: cuando están cerrados, los empleados y/o dueños suelen cumplir la fantasía de tener relaciones en los probadores.
3- Los empleados de las farmacia de turno no ven con buenos ojos que un tipo los despierte a las 4 de la mañana para comprar preservativos. Para estos casos, tienen dispuestos una serie de paquetes que fueron previamente pinchados con una aguja quirúrgica.
4- Los ginecólogos, inclusive los más eminentes, fueron personas que tuvieron una buena orientación vocacional durante la adolescencia. En caso contrario, hubieran sido violadores seriales.
5- Los encargados de edificios son las únicas personas que tienen acceso al tanque de agua. Por eso, durante el verano, tienen libertad para utilizarlo como pileta de natación. Y sé que eso ocurrió en varios lugares.
6- En sus horas de aburrimiento, los serenos de los Estacionamientos 24 horas, durante las largas noches de invierno suelen concertar citas con chic@s de vida fácil. Y ¿qué mejor lugar que un amplio y cómodo automóvil familiar como para hacer la mundicia impunemente?
Ya lo saben. No me agradezcan nada.
Es hora ya de sacarnos las caretas, y ver la realidad. Sí señor. Bienvenido al mundo real. ¿Quiere la pastillita azul? Entonces, vaya a otro blog. ¿Quiere la pastillita roja? Acá tiene la pastillita roja. Pero no me culpe, eh! Usted me la pidió:
1 - Algunos choferes de taxi tienen un espejito ubicado junto al retrovisor.
Si una mujer pregunta para qué sirve ese espejo, responderán: “es por seguridad, para ampliar la visibilidad hacia atrás, señora”.
Ahora, si el que pregunta es un hombre, le dirán: “je… ¿este espejito? ¡es para mirarle la bombachita a las chicas, papá!”
2- En los negocios de venta de ropa –especialmente aquellos pequeños locales de diseñadores independientes- existe una extraña costumbre: cuando están cerrados, los empleados y/o dueños suelen cumplir la fantasía de tener relaciones en los probadores.
3- Los empleados de las farmacia de turno no ven con buenos ojos que un tipo los despierte a las 4 de la mañana para comprar preservativos. Para estos casos, tienen dispuestos una serie de paquetes que fueron previamente pinchados con una aguja quirúrgica.
4- Los ginecólogos, inclusive los más eminentes, fueron personas que tuvieron una buena orientación vocacional durante la adolescencia. En caso contrario, hubieran sido violadores seriales.
5- Los encargados de edificios son las únicas personas que tienen acceso al tanque de agua. Por eso, durante el verano, tienen libertad para utilizarlo como pileta de natación. Y sé que eso ocurrió en varios lugares.
6- En sus horas de aburrimiento, los serenos de los Estacionamientos 24 horas, durante las largas noches de invierno suelen concertar citas con chic@s de vida fácil. Y ¿qué mejor lugar que un amplio y cómodo automóvil familiar como para hacer la mundicia impunemente?
Ya lo saben. No me agradezcan nada.
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